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  1. Primer paso es no desesperarse. Recuerde que si pretende manejar o solucionar un problema, bajo estados de crisis no obtendrá los mejores resultados.
  2. Segundo paso es buscar a las personas más adecuadas que puedan brindarle apoyo emocional y con quienes se sienta cómoda de confiarles lo que está sucediendo, ellos pueden ser un hermano/a, amigo/a, tutor/a u  otro familiar. Este es el momento para que se tome contacto con www.hablafranco.gob.pe o llame a nuestra línea gratuita 1815 desde un teléfono público o fijo, en donde recibirá consejería especializada en el tema de drogas. Éste es un espacio creado para padres de familia y debe saber que estaremos dispuestos a ayudarlos. Recuerde que no está solo/a y que en este problema deben intervenir papá y mamá.
  3. Tercer paso, no se sienta culpable. Esto jugará en contra de su objetivo. Por el momento, deje de lado aquellos sentimientos de culpa, frustración, impotencia, cólera.
  4. El cuarto paso, y para el cual usted debe estar preparado/a, es conversar con su hijo/a acerca de su consumo: 

 

  • Busque el momento y lugar más adecuado para conversar con él/ella, ¡ojo! conversar.
  • Si se inicia algún tipo de discusión es mejor dejarla, al menos por el momento, hasta que los ánimos se hayan calmado. De lo contrario, si la disposición es buena pregúntele, qué droga consume, desde hace cuánto tiempo, cada cuándo consume, si lo hace solo o en compañía, si le está ocasionando alguna consecuencia su consumo de drogas.
  • Es importante que le trasmita cómo se ha sentido usted debido a su consumo (preocupado/a, triste). Por otro lado, hágale ver cómo fue cambiando su comportamiento, por ejemplo: bajaste tu rendimiento, empezaste a juntarse con ?malas compañías?, ya no eras responsable con tu aspecto físico, no te alimentabas bien.
  • Estimule la reflexión en él, preguntándole: ¿qué piensas acerca de lo que te digo?, ¿estás de acuerdo conmigo?.
  • Mencionarle que buscamos su bienestar, que usted está dispuesto/a a apoyarlo/a y que se informará respecto a estos temas.
  • Finalmente, averiguar si está dispuesto a asistir a consejería especializada.
  • Recordemos que la familia también debe formar parte de la consejería especializada, muchas veces es necesario que las actitudes de los padres, normas de casa, comunicación familiar, entre otras cosas se evalúen y reformulen nuevamente, para mejorar la dinámica de convivencia.

Si necesitas mayor información o ayuda comunícate al 1815 o escríbenos a hablafranco@devida.gob.pe

DIRECTRICES DE DISCIPLINA POSITIVA

Jane Nelsen

 

  1. Los niños que se portan mal son "niños desanimados" que tienen ideas erróneas sobre la manera de lograr su objetivo primario de pertenecer. Sus ideas erróneas conducen a la mala conducta. No podemos ser eficaces a menos que abordemos las creencias erróneas y no sólo la mala conducta.
  2. Anime y estimule a sus alumnos a sentir "pertenencia", con lo que la motivación para mal comportamiento, será eliminada. Celebre cada paso en la dirección de la mejora en lugar de centrarse en los errores.
  3. Una gran manera de ayudar a los niños a sentirse alentados es pasar tiempo especial con ellos. Muchos maestros han notado un cambio dramático en un "niño problema", después de pasar cinco minutos simplemente compartiendo lo que tanto les gusta hacer para divertirse.
  4. Pida a sus alumnos al final del día que compartan con usted su "momento más triste" y su "momento más feliz" durante el día. Entonces usted comparta con ellos. Usted se sorprenderá de lo que aprende.
  5. Tenga reuniones de clase (meeting class) para resolver los problemas con cooperación y respeto mutuo. Esta es la clave para crear un ambiente de amor, respeto mientras ayuda a los niños a desarrollar autodisciplina, responsabilidad, cooperación y habilidades para resolver problemas.
  6. De a los niños trabajos significativos. En nombre de la conveniencia, muchos padres y maestros hacen cosas que los niños pueden hacer por sí mismos y entre sí. Los niños sienten pertenencia cuando saben que pueden hacer una contribución real.
  7. Decidan juntos qué trabajos hay que hacer. Poner a todos en un bote y permitir que cada niño haga un poco cada semana, de esta manera nadie se quedará atascado con el mismo trabajo todo el tiempo. Los profesores pueden invitar a los niños para ayudarles a hacer las reglas de clase y hacer una lista en un gráfico titulado "Decidimos." Los niños tienen la motivación y entusiasmo cuando se incluyen en las decisiones.
  8. Tómese el tiempo para la formación. Asegúrese de que los niños entiendan lo que "limpiar la cocina" significa para usted. Para ellos puede significar simplemente poner los platos en el fregadero. Los padres y profesores pueden preguntarse: "¿Cuál es su comprensión de lo que se esperaba?"
  9. Enseñe y modele el respeto mutuo. Una forma de hacerlo es ser amable y firme al mismo tiempo: amable para mostrar respeto por el niño y firme para demostrar respeto por ti mismo y "las necesidades de la situación."
  10. Actuar en el momento apropiado mejorará su eficacia por diez. No "trabajar" para hacer frente a un problema en el momento del conflicto ¿en el que las emociones están a flor de piel. Enseñe a los niños acerca de los períodos de reflexión. Usted y los alumnos puede ir a una sala aparte y hacer algo para sentirse mejor, y luego trabajar en el problema con respeto mutuo.
  11. Deshágase de la loca idea de que el fin es hacer que los niños lo hagan mejor, lo primero que logrará es hacer que se sientan peor. ¿Te apetece hacerlo mejor cuando te sientes humillado? Esto sugiere un nuevo aspecto en "time out".
  12. Utilice el "tiempo fuera" en forma positiva. Deje que sus alumnos le ayuden a diseñar un área agradable (cojines, libros, música, animales de peluche) que les ayudará a sentirse mejor. Recuerde que a las personas les va mejor cuando se sienten mejor. Entonces usted puede preguntar a sus alumnos, cuando están molestos, "¿Crees que te ayudaría tomar algún tiempo fuera positivo?"
  13. El castigo puede "funcionar" si lo único que interesa es parar el mal comportamiento por "el momento". A veces hay que tener cuidado con lo que funciona cuando los resultados de largo alcance son negativos ¿resentimiento, rebeldía, venganza o retiro.
  14. ¡Enseñe a los niños que los errores son oportunidades maravillosas para aprender! Una buena manera de enseñar a los niños que los errores son oportunidades maravillosas para aprender es modelar usted mismo mediante el uso de las tres R de la recuperación después de haber cometido un error:
    (1) Reconozca su error.

     

    (2) Reconciliación: (Conciliar) Esté dispuesto a decir "lo siento, no me gustó la forma en que manejé eso".

     

    (3) Resolver: Enfóquese en las soluciones y no en culpables. (# 3 es efectivo sólo si lo hace # 1 y # 2 en primer lugar.) Enfoque en las soluciones en vez de las consecuencias.
  15. Centrarse en las soluciones en vez de consecuencias. Muchos padres y maestros intentan disfrazar el castigo llamándolo una consecuencia lógica. Debemos pedir a los niños que participan en la búsqueda de soluciones que sean: (1) Relacionadas con el problema (2) Respetuoso (3) Razonable (4) Amable
  16. Asegúrese de que el mensaje de amor y respeto llegue al alumno. Comienza con "Me preocupo por ti. Estoy preocupado por esta situación. ¿Va a trabajar conmigo en una solución? "
  17. ¡Que se diviertan! Lleve alegría a los hogares y aulas.

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THESE GUIDELINES CAN BE VIEWED OR DOWNLOADED AT

 

www.empoweringpeople.com/guidelines.html

 

Es difícil detallar una lista precisa de síntomas o señales que nos indiquen directamente si nuestros hijos/as están consumiendo drogas. Esto se debe a que muchos de los comportamientos del adolescente como los cambios de humor, rebeldía, gustos, hábitos, encajan muy bien con esa etapa de su desarrollo. Podría entonces confundirse. 

 

  • Bajo rendimiento escolar o académico, ausentismo.
  • Pedir frecuentemente dinero prestado sin justificación alguna.
  • Falta de motivación o iniciativa propia.
  • Irritabilidad, intolerancia que deriva fácilmente en las discusiones.
  • Disminuye la comunicación familiar como también pasar tiempo con la familia.
  • Mentir y manipular para conseguir algún beneficio  como salir a fiestas, obtener dinero, etc.
  • Uso de accesorios relacionados con las drogas, como pipas, risla (papel para enrollar cigarrillos), bolsitas trasparentes, palitos de fósforos, etc.
  • Cambios en su círculo de amistades, andar con personas de dudosa reputación.
  • Modifica su forma de vestir, por ejemplo luce desaliñado/a, descuidado/a.
  • Uso de gotas para los ojos, para disimular el enrojecimiento.
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La influencia de otros en las decisiones del adolescente

 

¿Yo?, jamás me dejo influenciar por los demás, siempre tomo mis propias decisiones y lo que piensen los demás no me importa. Yo decido lo que quiero y cuándo lo quiero?. Esta es la respuesta que la mayoría de adolescentes ofrecen cuando se les pregunta: ¿Consideras que otras personas puedan influenciar sobre tus decisiones?. Sin embargo, esto no refleja verdaderamente lo cotidiano, ya que niños, adolescentes y adultos nos sometemos, de alguna manera, a la influencia de otros. El tema es aclarar si ese dominio sobre nuestras decisiones es positivo o negativo, si abarca situaciones simples como salir al cine, comprar ropa, o sobre coyunturas más complejas: iniciar una relación, elegir una carrera profesional, ¿consumir drogas?. ¿Realmente a los jóvenes y adolescentes les cuesta tomar decisiones?, ¿son vulnerables a ser influenciados por otros, eso es  inevitable?

 

Como padres, podemos preparar o enseñar a nuestros hijos a decidir, solucionar  problemas o reflexionar sobre ellos, porque son habilidades que aprendemos durante nuestro crecimiento (nadie nace con ellas). Los adolescentes están expuestos a modelos adecuados e inadecuados y es en la familia donde adoptan hábitos, costumbres y actitudes. Lo importante es conservar la capacidad de decidir y elegir. Ofrecerles a nuestros hijos estrategias de autocuestionamiento y autocrítica. A continuación algunos alcances:
  • Conversemos con nuestros hijos diariamente sobre un tema cualquiera.
  • Alentemos la crítica o reflexión sobre un hecho ocurrido, por ejemplo: ¿qué piensas u opinas acerca de??
  • Si esta persona hubiera tomado esta decisión ¿qué hubiera ocurrido hijo/a?, en tu caso: ¿qué hubieras hecho tú?
  • Compartamos con ellos experiencias propias de las cuales hayamos obtenido resultados positivos o negativos en nuestra vida.
  • Incidir en que las decisiones que tomamos en la vida, desde las más simples a las más complejas, tendrán siempre alguna consecuencia.
  • Señalemos la importancia de pedir ayuda (lo cual no es signo de vulnerabilidad o debilidad) y escuchar opiniones distintas a las nuestras lo que podría ofrecernos  diversas alternativas.

 

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Existen muchas maneras de influenciar en las decisiones de los demás, en este caso, veremos algunos ejemplos que adquieren una connotación negativa directa y otras encubiertas.

  • Con un cumplido: felicitando, diciendo cosas agradables antes de pedir algún favor.
  • Con una detallada explicación: muestran las ventajas de tomar dicha decisión sobrevalorando lo que obtendrá, buscan la lógica a todo y se minimiza las posibles consecuencias negativas.
  • Con autoridad: esta forma de influenciar es más directa, ya que obliga a adoptar tal o cual comportamiento, una forma de hablar, de opinar, entre otros.
  • Con promesas: garantiza que las cosas irán bien si toma tal decisión, como también ofrece o promete cosas materiales (dinero, objetos) que pudieran ser necesarios o de gran predilección para esa persona.
  • Con amenazas: la intimidación, el acoso, los chantajes generan sentimientos negativos como el temor, la inseguridad y someten a la persona a un estado de vulnerabilidad. 

Recordemos que como padres de familia, no podemos limitarnos a decirles: esas amistades no me gustan, no quiero que te juntes con ese chico o esa chica, sino  aplicar estrategias que incentiven la autocrítica, por ejemplo:

  • ¿Cuáles son las ventajas o, que gano yo, tomando esta decisión?
  • La decisión que elija, ¿afectará negativamente a terceras personas?
  • ¿Qué otras alternativas tengo para elegir respecto a mi decisión?
  • ¿Tomar esta decisión puede ser muy apresurado en estos momentos?

Estas preguntas nos ayudarán a reflexionar con ellos sobre las distintas tácticas que otros tienen para influenciar, esto es aplicable si el caso lo amerita y observamos que tienen amistades que sean inconvenientes o peligrosas.

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Aquello que los padres de familia olvidamos con bastante frecuencia es la autocrítica, es decir esa capacidad para reflexionar, analizar y distinguir los propios defectos y virtudes, ser honestos para admitir que podemos cometer errores a la hora de educar, como también poder enmendarlos. Cuando nuestros hijos se van convirtiendo en adolescentes, debemos cuestionarnos si lo que estamos transmitiendo es correcto, ya que de esto dependerá su futuro y formación como personas.
Con el paso del tiempo, puede cambiar nuestro estilo de comunicación, tomando la dirección incorrecta (se va transformando). Probablemente, empecemos a utilizar nombres despectivos, a gritarnos, interrumpirnos, criticarnos mutuamente, ignorarnos, recordar cosas del pasado que dañan, generando dentro del hogar un ambiente tenso, de donde, tal vez, los miembros quieran huir.

 

Estos estilos de comunicación, con frecuencia, originan emociones intensas que lastiman las relaciones y generan respuestas hostiles en nuestros hijos como la rebeldía, violencia, agresividad, venganza, entre otros sentimientos. A continuación, mencionaremos algunos estilos de crianza/comunicación de los padres de familia:
 
Estilo permisivo
  •   Mi trabajo es servir a mis hijos y hacerlos felices.
  •   Los padres resuelven la mayoría de los problemas.
  •   Los hijos/as desafían la regla y autoridad, tienden a la inmadurez y son dependientes.
Estilo autoritario
  • Si no duele, los chicos y chicas no aprenden, la fuerza es la vía de solución a los problemas.
  • Los padres resuelven los problemas y toman las decisiones por ellos.
  • Los padres dirigen y controlan, tienen la razón en todo.
Estilo democrático
  • Los chicos y chicas son capaces de resolver problemas por ellos mismos, son responsables, cooperativos.
  • Hay que dejarles elegir y aprender de las consecuencias de sus decisiones.
  • Gozan de una adecuada autoestima y capacidad de autocontrol emocional.
Estilo sobreprotector
  • Participación emocional intensa y excesiva por parte de los padres.
  • Debo hacerles más fácil el camino de la vida, no quiero que mi hijo/a sufra todo lo que yo he sufrido.
Algunos alcances
No existen padres que utilicen estrictamente un estilo de crianza/comunicación, más bien cambian constantemente, según la circunstancias. Sin embargo, lo más adecuado es que predomine uno de ellos, y el que ofrece mayores ventajas para el desarrollo personal de nuestros hijos, es el Estilo Democrático.
Observe e identifique su estilo de comunicación, pregúntese: ¿beneficia el desarrollo emocional de mis hijos?, ¿mantener este estilo me beneficia a mí como padre/madre en mi salud emocional?, ¿podré modificarlo?
Si alguno de los estilos mencionados líneas arriba le parece ineficaz o poco saludable en la crianza de sus hijos, intente mejorar revisando el contenido de sus diálogos, como señala el Dr. Arthur L. Robin:
  • Señale lo bueno o positivo.
  • Escuche atentamente y no llegue a conclusiones abruptamente.
  • Espere su turno, no lo interrumpa.
  • Manténganse en el tema de la conversación, sin mezclarlo con otros asuntos.
  • No use palabras ofensivas.
  • Sea breve y vaya al grano.
  • Hable con un tono de voz normal.
  • No traiga al diálogo experiencias pasadas (sacar trapitos).
  • Concéntrese en las cosas importantes.
  • Acepte que usted cometió un error.
  • Pida perdón cuando sea necesario.     
  • Identifique el momento en que es mejor terminar la conversación para evitar llegar a discusiones.
  • Sobre todo, aprenda a controlarse.
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Actualmente, existe gran preocupación de los padres sobre cómo sus hijos/as ocupan su tiempo libre. Algunos refieren, que las actividades de sus hijos son muy sedentarias, poco productivas y otros, que los chicos de ahora son muy alocados y se involucran en problemas en todo momento.

 

La llegada del fin de semana, inquieta a muchos padres, dado los nuevos estilos de diversión, las modas, los lugares, el tipo de amistades, como también  el exagerado uso del alcohol y otras drogas en los diferentes espacios de diversión, especialmente los nocturnos. Como padres, debemos comprender estos cambios propios de la sociedad moderna y también el rápido desarrollo de los adolescentes y jóvenes de estas épocas

 

¿Cómo los padres podemos orientar a nuestros hijos/as en el uso del tiempo libre? ¡El ejemplo dice mucho!. Si los chicos/as observan que sus padres tienen un estilo de vida saludable, participan responsablemente de eventos familiares, sociales, deportivos, ya les estamos enseñando bastante.
  • Transmitir que cuando realizamos nuestras actividades de ocio, éstas nos generan gratificación.
  • Involucrarlos en actividades deportivas, familiares y de la comunidad (clubes, ayuda social).
  • Generar en ellos la capacidad de crítica frente a situaciones que podrían representar riesgos tanto para su salud como su integridad personal (?diversión? a través del uso de drogas, conducir en estado de ebriedad, relacionarse con gente desconocida, entre otras cosas).
  • Considere hacer una lista incluyendo todas aquellas actividades que tal vez realizaba tiempo atrás y que dejó de lado. También póngase ?en onda? tomando en cuenta las actividades que realizan los adolescentes y jóvenes de ahora  (visite la sección agenda de HABLA FRANCO) o ingrese al listado de actividades placenteras de esta sección.
  • Conozca a los amigos/as más cercanos  de sus hijos, invítelos a casa, pase tiempo con ellos y sus hijos/as. Incentive las buenas relaciones amicales.
  • Comprenda y acepte las modas, el lenguaje (código de comunicación del adolescente), su visión de la vida, opiniones, música, preferencias, ya que es una buena forma de generar confianza y comodidad.

Recuerde lo importante que es aplicar estos consejos a edades tempranas, porque implica un hábito, un estilo de vida. Los padres podemos hacer muchísimo para prevenir conductas de riesgo, entre ellas el consumo de drogas, no olvide ser disciplinado, consecuente, establezca normas de convivencia en su hogar.

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Muchos padres consultan con bastante frecuencia cómo y cuándo es necesario sancionar (castigar) o premiar a sus hijos. Lo cierto es que todo grupo familiar debe contar con normas de convivencia, y ¿qué quiere decir esto? Son las normas, reglas, límites y privilegios que tiene una familia para armonizar sus relaciones, la comunicación, organización del tiempo libre, en conclusión, se trata de ejercer una adecuada dinámica familiar en beneficio de cada uno de sus miembros. Por lo general, estas normas son formuladas por los padres de familia, complementadas con ideas de los hijos/as: negociación. Recuerde que estas normas irán variando de acuerdo a la edad de sus hijos. Existen muchas diferencia entre las sanciones o privilegios ofrecidas a niños y a los adolescentes. Asimismo, mientras más temprano practique  su manual de convivencia más positivas y saludables serán las relaciones con ellos. A continuación les ofrecemos algunos consejos:

 

  • Establezca reglas y límites claros. Si puede, escríbalos, compártalo con cada uno de sus miembros y que estén visibles en algún lugar de la casa. Estamos hablando de una negociación.
  • Ofrézcale a su hijo/a advertencias y señales cuando comienza a portarse mal o incumple el trato entre ambos. Así fomentamos el autocontrol.
  • Felicite la buena conducta con elogios y afectos e ignore la conducta que sólo apunta a llamar la atención.
  • Tómese el tiempo y escoja el lugar apropiado para conversar con ellos acerca de la conducta inadecuada, llévelos a la reflexión, no deje pasar el tiempo, si puede hacerlo inmediatamente, será mejor.
  • Cuando no se cumple una norma previamente establecida (negociada) claramente, aplique de inmediato una sanción. ¡Ojo!, ésta debe ser coherente y cumpla exactamente lo que dijo que haría. Por ejemplo, no comprar el pantalón prometido, no salir el fin de semana, no recibir la propina, entre otras cosas.
  • Cuando haya establecido la sanción, asegúrese de que guarde relación con la falta cometida, es decir que sea realista. Por ejemplo, si llegas tarde, la próxima semana no podrás asistir a la fiesta de tu amiga/o. Sin embargo, la sanción también estará en proporción a si la falta cometida es reiterada.
  • Es importante que papá y mamá estén de acuerdo, o previamente hayan coordinado estas normas, para no entrar en contradicciones.
  • Ponga atención en cómo está conduciéndose como padre/madre: ¿emite los consejos, normas, límites con buena actitud, seguridad y coherencia?, ¿sus hijos/as comprenden su mensaje?
  • En ocasiones, los hijos/as toman el control de la situación, sometiendo a los padres a sus condiciones. Sin embargo, tenga presente que usted tiene la autoridad, muy aparte de la excelente relación de igualdad que pueda existir con ellos.
  • Recuerde que usted conoce mejor que nadie aquello que le gusta y disgusta a sus hijos, entonces, a partir de ello, negocie.
  • Finalmente, aplique tanto los refuerzos (premios) afectivos como los abrazos, caricias, mirada positiva, frases como: Qué bien lo has hecho, te felicito, sigue así, te quiero. También los refuerzos materiales relacionados con sus gustos o preferencias.

 

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Necesito ayuda, mi hijo consume drogas

Soy madre de familia, tengo 43 años, y hace varios meses atrás me enteré que mi hijo de 16 consumía drogas, fue una experiencia muy frustrante para mi, ya que soy padre y madre para él, su padre vive en la selva y solo se dedica a echarme la culpa de todo lo que ocurre, que soy una madre irresponsable, sin carácter. Mi hijo terminó la secundaria pero en las vacaciones empezó a juntarse con unos chicos de mala reputación, que no estudian, algunos hasta son pandilleros. Me es difícil hablar con él, no sé cómo hacerlo, cuando llega a casa se encierra en su cuarto, solo sale para comer, tomar el desayuno o cuando sus amigos le silban para salir. Mi vecina me contó que Juan Carlos está consumiendo marihuana, su esposo quien fue policía lo vio. Lo peor de todo es que mi hijo niega todo; sé que estuvo con los amigos pero me dice que estuvo en la cabina de internet. Realmente llegué a deprimirme, llegué a escuchar consejos de todo tipo pero para mí buena suerte me contacté con especialistas en este problema, ellos me dijeron que Juan Carlos estaba a tiempo de resolver su problema y que era necesario que la familia se involucre de manera responsable, no sé cómo hice, pero dejé mi orgullo de lado y llamé a su papá quien vive en la selva para que sepa lo que estaba ocurriendo, él llego a venir y escuchó a los doctores y la conclusión de ellos era que nos mantengamos en contacto para afrontar este problema a pesar de estar separados. No sé porque pero mi hijo le hace bastante caso a su papá, será por temor, autoridad, pero estamos intentando llevarnos mejor por nuestro hijo. Yo acudo a la consejería y me mantengo en contacto con la línea HABLA FRANCO quienes me dieron este primer contacto con los doctores. 

(Miriam, madre de familia)

 

Preocupados por nuestro hijo

Hola somos padres de familia preocupados por el consumo de drogas de nuestro hijo Sebastián de 21 años. Su enamorada comentó que lo notaba extraño, ya no paraba con los amigos de siempre, se alejó del barrio y además había conocido a unos chicos de la universidad y tampoco los quería presentar. En una oportunidad cuando fueron a una discoteca notó que había consumido algo, ella le pregunto y lo negaba, le insistió tanto, andaba detrás de él hasta que al parecer Sebastián le aceptó, le dijo que consumía cocaína pero que lo hacía solo cuando salía con ellos y muy de vez en cuando, para nosotros eso ha sido un duro golpe, ella nos ha contado esto después de un mes aproximadamente. He tenido que ser muy duro con él, le dije que me diga la verdad o sino ya no le pagaría la universidad y lo botaba de casa, pero su mamá lo protegía en todo momento, no sabía si era lo correcto pero necesitábamos salir de esa duda. Tenemos otros hijos que queríamos demostrarles que las drogas no llevan a nada, darles un buen ejemplo. Su enamorada había estado buscando ayuda y nos contacto con unos consejeros especialistas, ellos nos supieron orientar inicialmente, nos hablaron de lo importante que es ver este problema desde un aspecto familiar y no solo de Sebastián, por eso acudimos a consejería familiar, nos brindaron datos de laboratorios para analizar si estaba consumiendo otras drogas y que esto se debía realizar cada cierto tiempo y no una sola vez. Pienso que la desesperación, la culpa y frustración es lo primero que sentimos pero siempre es importante como dicen los doctores haber pedido ayuda a tiempo y no haber dejado pasar este problema, ya que muchos padres piensan que es parte de la juventud o simplemente tiene miedo afrontarlo.

(Francisco y Carmen, padres de familia)

 

Mi hija consume drogas y sufre de depresión

Hola, yo quiero compartir mi caso. Al igual que otros padres de familia; el darme cuenta que mi hija consumía cocaína me hundió en una profunda tristeza, de alguna manera fue la gota que rebasó el vaso ya que yo venía teniendo ciertos problemas con ella desde que era adolescente. Ella sufría de depresión según el diagnostico de su médico, ahora tiene 22 años, y lo que más me preocupa es que siente ganas de desaparecer, de quitarse la vida. Las drogas han empeorado su estado y eso se debió a que en la universidad conoció a gente que consumía drogas y alcohol. Ella dejó la universidad y continúo consumiendo los fines de semana. Al parecer ella venía haciéndolo desde hace 7 meses. Nunca conté con el apoyo de su padre, pero sí de sus hermanas (mis cuñadas), quienes  me apoyaron económica y emocionalmente. Ellas me contactaron con los especialistas, quienes me orientaron y me dijeron que era necesario más que un tratamiento médico un tratamiento psicológico tanto para mi hija como para mí. Actualmente estoy acudiendo a las terapias familiares como también me mantengo en contacto con una línea telefónica especializada donde las consejeras me incentivan a seguir adelante y me ayudan un montón.

(Yolanda, madre de familia)

 

Las frases que a continuación les presentamos pueden ayudarle a apreciar mejor la vida, a resolver a algún problema o simplemente ser de inspiración. ¡Ya lo sabe! Empiece el día con una buena frase.

 

  • "La vida siempre espera situaciones críticas para mostrar su lado brillante." (Paulo Coelho).
  • "Las personas tienen más necesidad de estímulo que de castigo". (Fenelón).
  • "Maravilloso es entrenar la mente que se mueve con rapidez, que agarra todo lo que quiere. Bueno es tener una mente bien entrenada, porque una mente bien entrenada atrae alegría". (Dhammapada).
  • "Así como hay un arte de bien hablar, existe un arte de bien escuchar". (Epíteto).
  • "En vez de maldecir el lugar en el que caíste, deberías buscar aquello que te hizo resbalar". (Paulo Coelho).
  • "El poder sin límites, es un frenesí que arruina su propia autoridad". (Fenelón).
  • "Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea". (Paulo Coelho).
  • "Se consciente de lo que sacrificas antes de decir sí". (Jon Morgan).
  • "Aunque uno conquiste mil veces a mil hombres en batalla, es ciertamente más virtuoso aquel que se conquista a él mismo". (Dhammapada).
  • "Somos el máximo ejemplo para nuestros hijos. ¿Les estamos enseñando las lecciones apropiadas?". (Jon Morgan).
  • "Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sufrimientos es no saber qué decisión tomar". (Paulo Coelho).
  • "Si tu única herramienta es el martillo, tratarás a todo el mundo como si fueran clavos". (Jon Morgan).
  • "Si somos tolerantes con los demás, es más fácil aceptar nuestros propios errores. (...) Cuando realmente permitimos que el odio, la envidia, la intolerancia, vibren a nuestro alrededor, terminamos consumidos por esta vibración". (Paulo Coelho).
  • "Hay mucha gente interesante si estamos preparados para tomarnos el tiempo de escucharla y apreciarla". (Jon Morgan).
  • "Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti". (Epíteto).
  • "Por cada minuto que estás enfadado, pierdes sesenta segundos de felicidad". (Jon Morgan).
  • "¿Trabajas para vivir o vives para trabajar?". (Jon Morgan).
  • "Si no visualizas, no sucederá". (Jon Morgan).
  • "Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma. No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen. Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues, ellos tienen sus propios pensamientos. Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus almas, porque ellas, viven en la casa del mañana, que no pueden visitar ni siquiera en sueños. Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer. Tú eres el arco del cual, tus hijos como flechas vivas son lanzados. Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad. El verdadero amor une, no ata". (Khalil Gibran. El profeta).

¿CÓMO LOS PADRES DE FAMILIA PUEDEN DISMINUIR LOS RIESGOS DEL USO DE DROGAS EN SUS HIJOS?

Ps. Liliana Castro Deza

 

Especialista en Adicciones

Si usted desea disminuir la posibilidad de que su hijo o hija caiga en el consumo de drogas, le sugiero que:

 

  1. Eduque y transmita valores personales y familiares a sus hijos e hijas.
  2. Fomente la seguridad en sí mismos, ya que las personas con un buen concepto de ellas mismas son seguras y se valoran positivamente, he aquí algunas claves para lograrlo:
  3. Acéptelos como son, lo cual no significa permitir que hagan lo que quieran, sino reconocer sus características particulares y valorarlas.
  4. Reconozca avances y logros. Fíjese en lo que su hijo e hija hace bien y dígaselo.
  5. Sea expresivo al demostrarle aceptación y darle cariño.
  6. Cree expectativas de acuerdo a sus capacidades.
  7. Ayúdelo a madurar, estimulando su autonomía y responsabilidad, he aquí unas pautas:

 

  • Dándole la oportunidad de tomar decisiones y valorando las mismas.
  • Asignándole tareas.
  • No haga las cosas en lugar de él o ella.
  • Otorgándole autonomía.

 

  1. Enseñándole a que desarrolle el autocontrol, es decir postergar los placeres frente a las obligaciones.
  2. Estableciendo límites y normas claras, así como las consecuencias  que se derivan  si no las cumple.
  3. Trabajando en la resolución de problemas junto con su hijo e hija.
  4. Escuche y dialogue con sus hijos, con afecto y propiciando la comunicación.
  5. Educando con firmeza y autoridad, no con autoritarismo.
  6. Incremente las creencias racionales y enséñeles a reflexionar y pensar.
  7. Llevando un modelo de vida adecuado y coherente  de rechazo a las drogas, enseñándoles hábitos saludables, ofreciéndoles alternativas y estilos de vida sanos.
  8. Interviniendo en el proceso educativo escolarizado de sus hijos e hijas.
  9. Establezca lazos sociales y familiares saludables y adecuados.

 

EDUCAR. PROCESO COMPLEJO PERO RECOMPENSADO

Ps. Frank García Baldeón

 

Especialista en Adicciones

¿De qué manera aprenden nuestros hijos?

 

Educar es un proceso complicado, que va más allá de dar cariño. También es trasmitir disciplina y ser un modelo de autoridad para nuestros hijos. Mediante este proceso, continuo y dinámico, los hijos aprenden principios, valores, normas, actitudes, conceptos y procedimientos que los ayudarán a prepararse para toda la vida. El aprendizaje se produce básicamente a través de:

  1. La observación de los modelos que tenemos delante de nosotros y de la imitación de los mismos
  2. Cada vez que, paso a paso, nos dicen cómo tenemos que hacer las cosas y
  3. Cuando relacionamos las consecuencias que tiene para nosotros nuestra propia conducta.

 

¿Cuántos tipos de educación conocemos?

La educación formal que se imparte dentro del sistema educativo. Es sistemática, reglamentada, intencional y previamente planificada.

La educación no formal son acciones formativas cuyo propósito es educar y que se expresa en diferentes escenarios con objetivos específicos, no considerados dentro del ámbito de la educación obligatoria. La educación no formal se da en conferencias, talleres, actividades deportivas y jornadas organizadas por diferentes organismos o recursos sociales específicos.

La educación espontanea o circunstancial producto de las influencias que ejercemos en el día a día, a  través del lenguaje verbal y no verbal, sin el deseo de enseñar o educar mucho menos: actitudes, gestos, acciones, palabras que se manifiestan en todos los ámbitos y situaciones de la vida (familia, escuela, amigos y demás), son una fuente importante de diversos aprendizajes: formas de comunicación, afrontamiento y resolución de problemas, valoración de sí mismo.

La familia es el más importante agente educativo y socializador del hijo. Los padres funcionamos como modelos, sobre todo en los  primeros años de vida de nuestros hijos y la influencia que tenemos sobre ellos es enorme. Sin embargo, la familia no es el único agente socializador que influye en el proceso educativo. La escuela, los amigos y los medios de comunicación, también cumplen un rol importantísimo en lo que llamamos educación.

 

¿De qué manera intervienen estos agentes socializadores en la educación de nuestros hijos?

  1. La familia. 
    Debemos suponer que la familia es un ambiente afectivo en que los niños pueden aprender variadas formas de comunicarse y relacionarse con los demás, así como recibir y trasmitir afectos.
    El ambiente familiar fomenta espacios donde se puede aprender a convivir, afrontar situaciones complejas, a negociar, aprender valores como cooperar, compartir, entre otros. Todo esto lo va preparando para que inicie su proceso de incorporación y adaptación a la sociedad, aprendiendo otros valores y normas de comportamiento.
    La fortaleza del aprendizaje, que se forja desde los primeros años de vida hasta la adolescencia, radica en el vínculo afectivo entre los padres y sus hijos, lo que permitirá que dicho aprendizaje se manifieste o se perpetúe a través del tiempo.

 

  1. La escuela.
    Es el espacio donde, a través de los años académicos, se va trabajando con los niños y adolescentes para que desarrollen diferentes habilidades e incorporen contenidos informativos sobre ciencia, historia, cultura, tecnología, entre otros.
    Se considera a la escuela el ambiente idóneo para identificar problemas de conducta o disfunción familiar que afecte al niño o adolescente y que puede considerarse como factor de riesgo para su futuro. Así,, se podría intervenir para mejorar el ambiente y desarrollar adecuadamente los educandos.

 

  1. Los amigos
    Son considerados como importantes agentes de socialización de toda persona. Mediante la interrelación con ellos, se aprende formas y normas de comportamiento y  practican habilidades que asimilaron con la familia y escuela. En la interrelación con los amiguitos se aprende el valor de la amistad, a ser solidario, leal. Y, de otro lado, también se presentan conflictos con los demás y en consecuencia consigo mismo.  Es aquí donde los padres nos vemos en la encrucijada y nos sentimos impotentes al no saber qué mensajes trasmitir a nuestros hijos frente a los contenidos que reciben de sus amigos y que podemos considerar que no son buena influencia para ellos. Entonces, debemos analizar de manera objetiva la situación y tener el cuidado de cómo hablar con los hijos para no hacerles sentir que los atacamos a  ellos o a sus amigos. De esta manera, querran escuchar y comprender respecto al posible riesgo que puedan estar experimentando.
  1. Medios de comunicación
    Son herramientas que proporcionan importante e incalculable información, además de formas de comportamientos, actitudes y posturas que pueden ser favorables o perjudiciales para el aprendizaje y educación de quienes se sirven de ella. La radio, TV, Internet, son los medios de los que debemos cuidarnos al momento de seleccionar los mensajes que los hijos reciben de ellos y de los cuales nos servimos y apoyamos cuando  educamos a nuestros hijos. Así, deducimos que EDUCAR a los hijos puede ser una tarea compleja para algunos padres. Entonces, dependerá de cuán involucrados estemos con ellos para disfrutarlos durante su desarrollo y recibir toda la recompensa que hacerlo genera.

CUANDO UN PADRE NO PUEDE DORMIR

Ps. Alberto Ramírez Bravo

 

Especialista en Adicciones

 

Soy un padre de  esta época, pero procedo de un  tiempo que  aún viene pasando, tú me entiendes. Aunque, no sé si hago lo correcto al confesarte que estoy sintiendo permanentes temores por mis hijos y sé que tus padres, abuelos o tíos también lo sienten tanto o más que yo.

Sé que te lo dirán de diversas formas, y además muchas de esas preocupaciones las percibes como exageradas y novelescas, piensas que estamos desconectados de la realidad, bueno, la que tú ves desde tu mirada de joven.

Conozco la necesidad de adaptarme a las circunstancias actuales, para mí tan cambiantes y peligrosas. Pero, no te niego que estoy preocupado porque no puedo controlar lo que pudiera suceder alrededor de ellos, cuando salen de noche a divertirse como corresponde a su edad. Y no te hagas, tú no eres mi hijo y sabes que allá en la calle también sientes tus propios miedos e inseguridades.

Es que en la ciudad, en estos tiempos, amigos y desconocidos no son para confiar tanto si hay una reunión con tragos, drogas, chicas y chicos queriendo tener aventuras excitantes, donde el peligro no termina de calcularse bien, dada tu idea de que te sientes fuerte, rápido, súper alerta, conquistador. No logras percatarte de que tienes un lado inocente, despistado. No creas que te considero tonto, ni falto de calle, sé que este tipo de charlas ya las debes haber escuchado, entonces te aburres, te burlas, las vacilas, las desvías. Sin embargo, intentas ocultar la verdad.

Yo sé que ésa es la parte común de los jóvenes de todas las épocas, por lo mismo sé también que te metes en cada problema sin quererlo sólo por pasarla bien, por no dar la  imagen de "niñito" ante los demás, para que sepan que tú eres "bravazo" y te das valor para romper con esos mensajes miedosos de tus viejos, y querer convencerte que todos fuman, todos toman y todos tienen sexo.

Ahora respóndete, ¿estas creencias son así de ciertas?, ¿o te quieres convencer de eso para rozar el peligro y liberarte de tu niñez?. Y te sorprenderá que te diga que así es la vida y tu necesidad de experimentar y descubrir siempre existió en la juventud.

Créeme que respeto tu manera de tomar las cosas cuando dices: "Lo justo es lo justo", "No pasa nada". A pesar de todo este rodeo, quiero comentarte que me es difícil lograr dormir -a pesar de que vengo muy cansado del trabajo-  cuando:

  • Mis hijos salen a una fiesta con sus amigos y no llegan a la hora acordada. Sé que en el grupo de amigos, algunos quieren ser considerados peligrosos o violentos.  
  • Se acerca una prueba muy importante y difícil para ellos, y me preocupa que fracasen.
  • Sé que pueden tomar licor u otra droga licita y excederse sin calcular las consecuencias, porque simplemente no pueden parar.              
  • Se fueron de casa, después de una fuerte discusión, y no sé si tienen alternativas adecuadas para manejar una emoción alterada.
  • Cuando, dentro de su grupo existen chicos considerados desordenados o que consumen drogas y puedan convertirse en influencias negativas para ellos.
  • Empieza a perderse dinero en casa y creo que alguno de ellos lo está cogiendo y no sé para qué, aunque ya tenga alguna idea negativa pre concebida de dónde va a parar ese dinero.
  • Cuando estoy casi convencido de que han probado alguna droga y empiezo a notarlos cambiados  negativamente.
  • Cuando veo que sus momentos de ocio en fiestas o paseos se alargan más de la cuenta y regresan muy cansados y con el carácter irritable.
  • Cuando está en casa, deseando desesperadamente, salir a la calle.

No creas que estoy como loco, que no pienso cómo relajarme. Sé que es necesario que vivan sus propias experiencias, que maduren para no depender de mis decisiones de padre. Que dentro de poco, tendrán que vivir fuera de casa, que deben aprender a sortear los peligros la calle nos muestra a diario, pienso en todo eso  y lo tomo muy en cuenta.

Ahora te pongo del otro lado. Piensa un toque en que yo fuera tu hijo y tú mi viejo, hazlo. Entonces, puedes darte cuenta que como padre necesitas comprender a tu hijo, con el temor de que se rebele contra ti, creyendo que eres su enemigo, cuando la verdad es que el tonto de tu hijo te ningunea, creyéndose más vivo que tú, mientras percibes lo frágil que es ante lo que va descubriendo, mientras sale de su niñez raudamente ¿no te pone nervioso eso?.

Si quieres niégalo, pero sabes que así suceden las cosas y que como padre muchas veces te quedarás sin argumentos, y te hace la guerra para salir de casa dándote la apariencia de que ya está preparado para enfrentar todo riesgo.

Ya sabes mi situación, y ahora dime si con todo ese arsenal de riesgos urbanos, puede un padre dormir tranquilamente. ¿Podrías dormir tú por más que tu hijo te diga, "No te preocupes viejo, yo sé cuidarme"?, y me refiero cuando este hijo, además, te corta el diálogo y tú te das cuenta.

Franco, habla con tu viejo y cuéntale sin temor tus inseguridades, tanto como tus logros, franquéate y dile con quién y a dónde vas, y las "piadosas" que no se alejen tanto de la verdad. Permítele que, después del trabajo, tu viejo pueda dormir tranquilo.

ADOLESCENCIA Y ALCOHOLISMO

Dra. Elena Aranda   

 

¿Cómo puede hablar con sus hijos adolescentes acerca de las consecuencias del abuso del alcohol?

Los motivos para tomar alcohol les sobran a los adolescentes. Muchos se refugian en la bebida, debido a problemas que se les presentan en el transcurso de su desarrollo como seres humanos, como el final de la secundaria o cuando el estrés aumenta por alguna situación en la casa o en la escuela y finalmente, por problemas sentimentales, porque creen que están perdidamente enamorados y no son correspondidos o atraviesan conflictos con su pareja. Algunos adolescentes consumen bebidas alcohólicas precisamente por problemas familiares o porque ven que sus padres también abusan de éstas. Otros, lo hacen por esa rebeldía tan característica de la adolescencia, por presión del grupo o por ignorancia de las consecuencias de su abuso.

Por otro lado, los padres se preguntan ¿qué hice mal? No se trata necesariamente de que uno sea un mal padre o madre. Es real que los adolescentes son más vulnerables al alcohol, porque están pasando por una etapa de cambios psicológicos y físicos que los incomodan y el alcohol los "libera". Pero, sí se puede dar el caso que los padres hayan contribuido para que sus hijos se inicien en el consumo de bebidas alcohólicas, ocasionado por desconocimiento o por irresponsabilidad. Muchos padres consideran una "gracia" que en las fiestas de mayores, los pequeños prueben alguna bebida alcohólica que los adultos están consumiendo. Los padres les permiten probar, el niño experimenta sus efectos, se siente más relajado, no tiene vergüenza, habla fluidamente, se atreve a relacionarse con niñas. Por eso, ahora es muy importante que los padres estén bien informados sobre el consumo de alcohol, que no piensen que sólo se trata de un vicio, pues su uso compulsivo puede transformarse en una enfermedad de consecuencias graves, tanto para el adolescente como para su familia. Para comenzar, deje el miedo a un lado y no piense que su hijo no le entenderá. Tal vez, a usted le intimide el hecho de que él o ella no sean receptivos y siempre tengan una excusa para no hablar del tema. Es importante que les converse en el momento en que estén relajados. Podría iniciar el diálogo con su hijo de la siguiente forma: Por ejemplo, los medios de comunicación divulgan una noticia sobre un accidente de tránsito, en el cual esté involucrado un adolescente. Entonces, usted puede empezar la conversación, desmitificando la creencia que tienen los adolescentes sobre el consumo del alcohol por ejemplo, que es sinónimo de madurez, sociabilidad, valor, popularidad, etc.

Es muy importante informales acerca de las consecuencias de su consumo: muerte, problemas familiares, conflictos en la escuela, etc. También, puede empezar una conversación preguntándole cuál es su opinión sobre el consumo de las bebidas alcohólicas. Asimismo, usted podría optar por la mejor forma de comunicarse con su hijo y el momento adecuado.

 

¿Dónde beben?

 

Los lugares que los adolescentes eligen para beber alcohol son, generalmente, espacios públicos y abiertos. Se reúnen en calles, parques, canchitas de fulbito, la playa, conciertos, etc. También, acuden a sitios cerrados como discotecas (ahora que se han generalizado las que abren en las tardes, donde, supuestamente, no hay bebidas alcohólicas) pub y hasta algunos alquilan cuartos de hoteles. Pero, lo más preocupante es que hay adolescentes que consumen en sus propios hogares o en el de algún familiar o amigos. Y, con el mito de "enseñar" a tomar a los jóvenes, en muchas familias se sirve a sus hijos menores alguna bebida alcohólica. Esto podría ser el inicio, porque puede gustarle los efectos que produce sobre ellos.

 

¿En qué momento consume?

Es innegable que la oportunidad más propicia es la noche y sobre todo los fines de semana, aunque ahora también lo hacen en las mañanas (sobre todo, el segmento escolar) y en las tardes, cuando salen a realizar sus estudios escolares, universitarios o de otra índole.

 

Daños irreparables

Los perjuicios ocasionados en el cerebro por el uso del alcohol y otras drogas -entre los 10 y los 20 años de edad- son irreversibles, es decir, no se pueden corregir. En este período, el cerebro aún está en desarrollo y ciertas habilidades se afectan como la capacidad de planear, tomar decisiones, controlar impulsos y hasta el lenguaje. La parte que más se daña es el lóbulo frontal del cerebro, que controla todas estas funciones y se desarrolla principalmente por experimentación, es decir, que las experiencias de los jóvenes (buenas o malas), tendrán un gran impacto en su crecimiento.

La elasticidad o capacidad de adaptación del cerebro disminuye con la exposición repetida del alcohol, lo que inducirá a esta persona a seguir tomando decisiones como cuando era un(a) adolescente, aunque sea ya una persona adulta. Los jóvenes tendrán problemas para aprender en el futuro -si los efectos de la intoxicación son mayores- deteriorando más las actividades comunes como manejar bajo la influencia del alcohol.

 

Cómo ayudar a los adolescentes

  • Apoyarlos en la toma de decisiones complejas, de la cuales dependa su futuro. Aprender a evaluar los costos y beneficios de sus determinaciones, así sabrán elegir por ellos mismos.
  • Enseñarles a confiar en sí mismos
  • El involucramiento y la supervisión de los padres son imprescindibles, al contrario de lo que muchos piensan, que en la etapa adolescente los jóvenes pueden cuidarse por sí mismos.
  • Hablar con los jóvenes sobre el alcohol y drogas, porque está demostrado que la comunicación abierta sobre el tema ayuda a disminuir el uso del alcohol y otras drogas en los adolescentes.
  • Predicar con el ejemplo, es necesario que los padres sean el modelo de comportamiento.
  • Poner límites y saber dónde están y con quién, sin distinción de edades o sexos.

CONSEJOS PARA SEGUIR UN CORRECTO TRATAMIENTO DEL USO Y ABUSO DE DROGAS

Ps. Milton Rojas

 

Especialista en Adicciones

 

La adicción a las drogas legales e ilegales es una grave enfermedad del cerebro, con repercusiones en los ámbitos social, familiar, cultural y de tipo genético. Es altamente tratable, particularmente en sus fases iniciales del consumo. Como en la mayoría de dolencias la detección, diagnóstico e intervención temprana es lo más recomendable, mejor aún cuando son adolescentes y jóvenes. Frente a los graves problemas generados por las drogodependencias, muchas familias deciden que la mejor alternativa es el internamiento u hospitalización, desconociendo que no siempre hay que internar a un paciente consumidor de drogas, porque hacerlo depende de varios factores, como la edad, tiempo de consumo, estructura familiar, salud mental, etc. Particular atención merecen los púberes y adolescentes porque en la mayoría de los casos no necesitan internarse. Más bien, en ellos las mejores alternativas son muchas veces, los programas breves de clínica de día o psicoterapia intensiva. Un error muy común es creer que los adictos son iguales y necesitan, por ejemplo, internarse, desconociendo que cada caso es singular y tiene sus propias necesidades. Al respecto, se sugiere tener en cuenta lo siguiente:  

  • Si se ha identificado un caso, buscar asesoramiento  a través de psicólogos, médicos y consejeros especializados en conductas adictivas. 
  • Una correcta evaluación psicológica y médica nos dará la pauta a seguir. Este nivel de intervención es previo al tratamiento. 
  • En nuestro medio existen varias modalidades de tratamiento:  

 

  1. Hospitalario (ambulatorio e internamiento), este  se da en establecimientos del Ministerio de Salud y en el Seguro Social.
  2. Clínica de día, noche y de fin de semana. Este tratamiento es el más recomendable para adolescentes y jóvenes consumidores experimentales o con consumo no patológico. Se brinda en algunos establecimientos privados.
  3. Clínicas psiquiátricas y casas de reposo. Recomendadas para pacientes con trastornos psiquiátricos asociados al consumo de drogas.
  4. Grupos de autoayuda. Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos.
  5. Comunidades terapéuticas profesionalizadas. Son las que están dirigidas por agentes de la salud mental (médico, psiquiatra o psicólogos calificados) y que funcionan dentro de la formalidad y con supervisión externa. 

 

  • Ya en el centro designado, los familiares tienen el derecho de informarse detalladamente sobre las características del programa, nombre del director y las respectivas colegiaturas de los profesionales.
  • Conocer acerca de los profesionales que se harán cargo del paciente. En el caso de comunidades terapéuticas profesionalizadas, recordar que, por ley, están obligadas a contar con un director profesional de salud. Se pueden verificar los datos por Internet en las páginas de los colegios profesionales.
  • La familia tiene derecho de visitar a su familiar. Es entendible que el paciente deberá pasar por un período de adaptación (dos a cuatro semanas), pero no es justificable el aislamiento prolongado.
  • No todos los pacientes necesitan terapia farmacológica. 
  • La familia será informada sobre el tiempo promedio que dura el programa de tratamiento, el mismo que  oscila entre tres a doce meses.
  • Recordar que por ley, ningún paciente puede ser retenido en un programa, tampoco internado contra su voluntad, salvo mandato judicial. Es muy importante recordar que la base del tratamiento es la voluntad o mínimo interés. En razón de ello, se recomienda una fase previa de inducción y motivación.

FORTALEZAS PERSONALES

 

Psic. Roberto Santisteban

 

Sandra comentaba sobre los cambios que había notado en su hermano y cómo se sentía ella. Puedo ser  buena alumna, tratar de ser una buena hija; pero no me sirve si no puedo ayudar a mi hermano. En casa están pendientes de lo que él hace y dónde va, mis padres sufren mucho y yo también. Ella consideraba que sus padres habían hecho lo necesario para educarlos y comprenderlos, pero, las amistades de su hermano fueron más fuertes y lograron darle lo que, aparentemente, le hacía falta: escucharlo y brindarle lo que todos los adolescentes necesitan: destacarlo, hacerle sentir que puede hacer cosas diferentes.

Creo que si en casa no hay cariño, afecto y comunicación, las malas amistades les ganan a esos hogares y logran llevar a los jóvenes por malos caminos, me decía ella y agregaba que tenía amigos en cuyas casas existió menos comprensión que en la de ella, sin embargo, no consumían drogas. Por lo tanto, exigía una respuesta a esta contradicción.

Entonces, le comenté que son los recursos personales los que entran en juego, que muchos jóvenes a pesar de que viven  situaciones adversas o de riesgo, y atraviesan serias dificultades pueden sobreponerse y destacar, potenciar sus fortalezas para afrontar su situación evitando caer en conductas peligrosas para su vida. En suma, son jóvenes que se perciben de manera más valiosa. Pero, también le hice saber que no le estaba hablando de personas raras ni jóvenes de otro planeta u otra realidad, sino de chicos como ella y su hermano. Que lo importante es que aprendan que sus recursos pueden ser dirigidos hacía un camino de productividad y desarrollo personal.

Me comentó que ella también pensó en algún  momento, vestirse de una manera diferente, ponerse objetos extraños en su cuerpo, pero, algo en ella la hizo reflexionar sobre los posibles riesgos: Me podía contagiar, me dijo. No la contradije porque es cierto, podía infectarse y no solamente con Sida, sino que cualquier otra enfermedad, le remarqué que ese "algo en ella" es su valía personal, su estima, sentirse importante y valorarse como persona. Ese "algo en ella" significa que se quiere y se respeta. Me convencía una vez más que los jóvenes como ella y su hermano sí saben y conocen los riesgos, que sí pueden detectar qué es lo más valioso para ellos pero, muchas veces se dejan influir y llegan a consumir drogas y deteriorar sus vidas de una manera tan penosa lo hacía su hermano.

Con mi hermano no se puede conversar, mi papá le ha pegado alguna vez, no quiere que entre en la casa porque se ha llevado las cosas para venderlas. Si lo matriculan para que estudie, va unas semanas y después lo deja, no puede permanecer mucho tiempo en un trabajo, lo botan porque también falta o se roba las cosas, está muy flaco y por cualquier cosa se enoja. Y continuó enumerando los rasgos y condiciones que progresivamente, convierten a un joven en un consumidor de drogas.

Finalmente, ella me comentó que no desea que más jóvenes tengan ese tipo de vida, que no se lo merecen y que deben darse cuenta que poseen recursos personales que pueden dirigirlos hacia una vida provechosa para ellos mismos, desarrollarse y no hacer sufrir a sus familiares ni a sus hermanos. Entonces, le expliqué que, por ejemplo, si su hermano hubiera podido encaminar sus fortalezas hacia la dirección adecuada hubiera sido un buen alumno y quizá, hubiera destacado en otra actividad productiva para él.

Coincidí con Sandra, sobre todo, cuando me comentó que sus padres viven discutiendo, su mamá, prácticamente, ha dejado de trabajar por cuidar a su hermano y en la mesa no hablan y cuando lo hacen, las conversaciones sólo giran en torno al problema de él. Es que en realidad, la presencia de un adicto puede convertir a una familia en disfuncional.

Se despidió con la esperanza de que algún día su querido hermano pueda usar sus fortalezas personales y enderezar su vida para su beneficio y consecuentemente, de sus seres queridos. Que ella sí lo iba a hacer. Estoy convencido de que, si su hermano lo intenta, también lo puede lograr.

UNA 'COQUETA' ENTRE SUS HIJOS

 

Javier Villanueva

 

Cada vez es más temprana la edad de inicio del consumo de drogas legales e ilegales, sin embargo este dato está siempre sujeto al dinamismo de la realidad. Cuando hablamos de realidad nos referimos al entorno más cercano (la familia, amigos) y el no tan próximo (el colegio, el barrio, lugares de recreación). Los adolescentes tienen por característica depositar su interés o atención a lo nuevo o de moda, aun cuando lo que se ofrezca como novedoso sea perjudicial. ¿Cuál es la importancia de que los padres conozcan las "novedades" entre los adolescentes y qué hacer al respecto? Este es precisamente, el motivo de estas líneas. Recientemente, fue noticia la Ketamina ("coqueta", "doña coqueta" o "Kety" como la llaman), una sustancia nueva y extraña para muchos. Mayor sorpresa fue para algunos el hecho de que menores de edad ya la conocen, mientras varios adultos, responsables de ellos, no. Esta singular situación podría ser síntoma de cómo existen líneas paralelas de información y difusión en cada generación y pocos hilos conductores que las reúnan. Podría decirse que algunos están en onda, mientras otros no, o que cada quien está en su propia frecuencia.

A pesar de ello, esta es una situación que los padres pueden revertir. El primer paso es acercarse demostrando franco interés y respeto por los gustos y preferencias de sus hijos y de la etapa que viven (no invalidarlos o descalificarlos comentando lo que, como padre, puede considerar irrelevante, poco importante o simple, ya que para ellos sus vivencias e ideas tienen su propio valor). 

El segundo paso: exponerles sinceramente sus preocupaciones y riesgos de los  cuales quiere prevenirlos y escuchar atentamente todas las posiciones. Para lograrlo, previamente, usted debe informarse sobre los temas que abordará en su diálogo. Recuerde que sus hijos no son mentes en blanco, sino que poseen información previa y  acertada o no, es la data que por el momento los guía y, probablemente, la defenderán en principio y no podrá obtener resultados favorables si desconoce el tema que plantea.

Tercero: concrete lo hablado en conclusiones y compromisos de ambas partes y haga frecuente dicha práctica. Recuerde la importancia de dialogar permanentemente sobre la vida cotidiana de sus hijos y en toda oportunidad (cada día sus hijos viven algo, les pasó algo, les gustó algo, les preocupó algo y será bienvenido, aunque inicialmente extraño, esta proximidad con ellos). Es vital establecer vínculos de confianza porque su hijo no se convertirá en su confidente de la noche a la mañana si constantemente no fomenta la confianza y nunca es tarde para empezar, estimule una actitud positiva de los hijos hacia la comunicación en casa.

Volviendo a la Ketamina, los siguientes datos le pueden servir si desea hablarles al respecto. Por ejemplo, fue descubierta en 1962 en los laboratorios Parke Davis de Michigan. La nueva droga estaba emparentada con la PCP (fenciclidina), pero sus efectos y toxicidad eran menores, por lo que se la introdujo en la práctica clínica en el año 1970, su uso médico está difundido en todo el mundo. Actualmente, está prescrita como: anestésico disociativo utilizado en pediatría, obstetricia, cura de quemados e incluso veterinaria, la sustancia per se no es mala. Médicos y pacientes se han visto ampliamente beneficiados de sus propiedades, tal como lo han señalado diversos reportes. En nuestro país, las farmacias tienen autorización para su comercialización sólo con receta médica.

Existen dos aspectos clave respecto a la Ketamina que son: la demanda y la oferta. El conflicto de la demanda es concebirla y utilizarla como una droga para uso recreativo, sin tener información e ideas claras sobre sus efectos y consecuencias. El dilema de la oferta obedece al incumplimiento de la norma que regula su venta, donde la responsabilidad de algunos se traiciona por S/. 20.00 (la unidad de 200ml), no considerando el riesgo al que se expone a cerca de 15 escolares en cada venta irregular (de cada frasco de 200ml se obtienen entre 10 y 15 dosis)

 

¿Cuál es el atractivo de la Ketamina?

 

 

 

Tiene la singularidad de ocasionar efectos distintos y específicos, además de los generales, según el tamaño de la dosis. Se puede especular que la versatilidad encontrada en dicha droga (consecuencias a la medida del interés del consumidor), podría haber sido el mayor atractivo y con ello, captar la atención que tiene y la difusión que puede tener.

Ejemplos de dosis y efectos:

  • Dosis bajas (15-30 mg) producen resultados comparables a los de una intoxicación etílica (euforia, locuacidad, alteraciones en la psicomotricidad)
  • Dosis medias (30- 50mg) generan secuelas psicodélicas: sensación de flotar, alteraciones propioceptivas y sensoriales.
  • Dosis altas (50- 100 mg) provoca un estado disociativo, en el que es prácticamente imposible andar o moverse, se anulan las percepciones a través de los sentidos y se desvanece la percepción del tiempo. En ocasiones es posible ver el propio cuerpo desde fuera o alcanzar experiencias cercanas a la muerte.

 

Los efectos duran dos horas aproximadamente, comenzando a los cinco ó 10 minutos. Cuando estos finalizan, pueden aparecer alucinaciones, despersonalización y cambios en el estado de ánimo. La Ketamina produce una rápida tolerancia (no reversible) y puede derivar en una severa adicción. Su consumo frecuente se asocia con déficit de memoria reciente, dificultad de concentración, aprendizaje de nuevas situaciones y comprensión de metáforas. En el plano psicológico, ha mostrado un elevado potencial de dependencia psicológica, puede desencadenar brotes psicóticos, ataques de pánico, crisis agudas de angustia y depresión, flashbacks y alteraciones del sueño.

No es cierto que este problema recién empiece, lo verídico es que puede ser el punto de partida para la acción efectiva de las instituciones reguladoras de su comercio y de la ciudadanía de mostrar real interés por el tema, conocerlo y proteger a los menores, tomando una actitud más decidida y proactiva en la relación con nuestros hijos, y en el caso de los jóvenes, utilizando los medios de comunicación para tomar mejores decisiones. Los convocados somos todos y la prevención está al alcance de una llamada.

¿Drogas? Infórmate. Decide bien. HABLA FRANCO, 1815 (llama gratis) www.hablafranco.gob.pe , hablafranco@devida.gob.pe.

SOMOS TÍOS, PERO NO DESACTUALIZADOS

 

Ps. Alberto Ramírez Bravo

 

Especialista en adicciones

 

Cuando los jóvenes de hoy, que son parte de la generación de las décadas de los ochenta y noventa nos dan respuestas más autónomas y nos sorprenden, nos plantean posturas más firmes y seguras de sí mismas, hasta nos tutean o nos llaman con un sobrenombre de casa y por allí asoma el "viejo" o "vieja", dicho con cariño, por cierto.

¡Bueno! pensemos un poco si son estas actitudes realmente nuevas para nosotros. Más bien ¿no fuimos nosotros quienes formamos parte de todo ese cambio generacional?, es que además seguimos ciertos consejos de la época, por allí nos dijeron que tenemos que ser amigos de nuestros hijos, también nos enteramos que debemos respetar sus decisiones, ¿será por eso que hoy nos tuteamos con nuestros chicos como fórmula de acercamiento?

Sin embargo, hacerlo también tiene sus propios límites y solitariamente nos preguntamos: ¿cómo llegaré a esa fina línea, entre el respeto, la confianza y la verdad?, por supuesto sin romper nuestro lema ¡tengo que ser un buen padre o madre!, ¡qué vaina, esto no me enseñaron!, ¡me da miedo perder el control de las cosas!, de verdad siento esto: ¡Miedo!

Es más, nos preguntamos algunas veces, ¿tomará mucho hoy?, ¿tendrá amigos que se droguen?, ¿se cuidará al tener sexo?, ¿caminará por calles peligrosas?, ¿sus amigos estarán metidos en algo?, ¿le estará yendo bien en sus estudios, trabajo, pareja?, o eres de los padres que piensan, ¡ellos ya son mayores y saben lo que hacen!

Haciendo un poco más de historia ¿no fueron nuestros padres quienes, apenas empezando la adolescencia muchos de ellos, emigraban de sus ciudades para forjarse una vida más próspera?

Hoy los chicos se quedan en casa disfrutando de la TV,  Internet, celular, hasta el twiter. Desde entonces, cómo cambio todo, pues así es la vida que nos tocó vivir, que íbamos a tutear a nuestros padres o tíos, nos caía una requintada con su respectivo sopapo en la cabeza, pero por allí que lo intentábamos.

O sea, las reglas del juego cambian constantemente. Antes el tabú sexual, hoy la libertad sexual. Antes, soltar una lisura era casi blasfemo, hoy es parte del lenguaje común entre los muchachos, antes compartíamos dormitorio, hoy cada quien exige su privacidad, antes inspeccionaban nuestras cosas, hoy no tocamos nada por más que nos piquen las manos, porque ellos nos enfrentan.

Pues, fuimos nosotros ese nexo entre una generación autoritaria y nuestra idea de democracia, cuando vemos que muchos jóvenes que ya viven en anarquía y autodestrucción, qué miedo da eso. Cuando otros buscan emigrar a otros países como nuestros padres, sea cual sea la condición.

Después de tanto bla, bla, bla ¿cuál es la fórmula secreta para que mis hijos no se me descarrilen?, te respondo, contemporáneo mío: no va por la suerte de tener buenos hijos, ni por pensar constantemente ¿en qué nos equivocamos?, que asunto para más complicado, yo todavía me siento joven y no quiero desactualizarme, quiero vivir bien, todavía puedo disfrutar de la vida, ¿todo ello será un mal ejemplo?

¿Por qué creer que los tiempos pasados fueron mejores?, lo que sucede es que percibimos nuestra niñez como más inocente, qué íbamos a decir vagina ¡uy cochino!, qué íbamos a decir pene ¿qué estás hablando muchacho?, acompañado de un movimiento de cabeza expresando desaprobación y aparecía nuestro rostro ¡¿qué dije?!, ¿soy cochino? y terminaban sentenciándonos.

Lo jóvenes de hoy, desde que aprenden a hablar ya lo dicen y sonreímos con cierto rubor inconsciente, pero les enseñan a decir las cosas de frente, suena agresivo e invasivo, sin embargo, es la verdad. Entonces, utilicemos el mismo código de comunicación sin llegar a enmarcar nuestra intolerancia en lo que llamamos falta de respeto, en ellos está, "Si tú me respetas (primero) yo te respetare (después)", curioso para nosotros, pero cierto para ellos. Entonces, respetemos con nuestros modales, sin dejar de decir las cosas como son.

El viejo truco será no dejar de ser joven, para lo cual los principios morales no avalan totalmente la crianza, sin llegar a ser más papistas que el Papa. Somos tíos pero no desactualizados.

MI ADOLESCENCIA? ¿EN MIS MANOS?

Renzo Rosasco

 

Desde que nacemos, atravesamos por diferentes etapas en la vida y cada una de ellas significa un trato diverso del mundo hacia nosotros y un comportamiento distinto de nosotros hacia el mundo. Según el ciclo en el que nos encontremos, podemos tener algunos comportamientos generales, por ejemplo: la mayoría de niños suelen ser muy imaginativos y amigueros, cualquier objeto es un juguete brillante y toda persona es un buen amigo para compartir. Conforme vamos creciendo, podemos perder esa facilidad para hacer amigos, somos más exigentes a la hora de escoger un objeto, un lugar o perder el interés por algunas cosas y ganarla por otras.

Así, llega una nueva fase llamada adolescencia, en la cual compartimos junto con muchas personas de nuestra edad, características, intereses, actividades, etc. Indiscutiblemente, ser adolescente no es fácil, no solo tenemos que hacer lo que nuestros padres consideran importante para nosotros, sino también lo que nosotros valoramos significativo en ese momento: estar con amigos, salir los fines de semana, ir a bailar y entre esas salidas podría darse tomar unos tragos para amenizar el tiempo, los cuales en ocasiones pueden ser solo unos cuantos y en muchas otras terminar en una "borrachera" total.

Obviamente, todas estas salidas nos dan una experiencia, una "calle" como se dice, que nos hace sentir confiados y seguros de cómo manejar las situaciones del día a día. Es por esta confianza, que en muchas ocasiones, no logramos comprender porqué nuestros padres se preocupan cuando estamos fuera, podemos sentir que no confían en nosotros ni en nuestras habilidades, podemos pensar que la época en que vivieron ellos, es diferente a la actual. Ellos fundamentan sus miedos poniendo como ejemplo a otros jóvenes que, al igual que nosotros y nuestros amigos, suelen divertirse, pero pierden la vida en jolgorios, abusos y  dependencia.

En esta etapa, somos conscientes y sabemos que existen jóvenes con problemas, pero pensamos "ellos son diferentes, han caído por tontos" ¿pero nosotros? no, imposible. Fundamentamos este pensamiento, en primer lugar, porque no tomamos todos los días y cuando lo hacemos, que suelen ser los fines de semana, siempre es por un buen motivo: un cumpleaños, el del amigo de mi amigo o del amigo del amigo de mi amigo, en fin, siempre hay una buena razón.

Nos preocupamos de nuestra vestimenta y no andamos sucios y descuidados, estudiamos, no hemos robado, entre otras cosas. Gracias a estas diferencias que identificamos muy convenientemente, sentimos que estamos muy lejos de vernos como aquellos adolescentes discriminados por la sociedad, debido a un consumo que los ha llevado a olvidar el respeto por los deberes y derechos de ellos mismos y los demás.

Aun así, lejos de lucir las características que describen las condiciones de quienes conocemos como "borrachos, "drogadictos", "pirañitas", es importante reflexionar y preguntarnos ¿nos esta afectando el alcohol en algún sentido?, por ejemplo ¿qué tanto necesitamos del alcohol para poder hablarle a una chica en una fiesta o animarnos a besarla?, ¿qué tan cerca estamos de la conocida "barriga de chelero"?, ¿cuántas ocasiones hemos vivido en las cuales hemos odiado una resaca o  sentido que se nos "borro el disco"?

Situaciones que en más de una ocasión nos pudieron haber resultado graciosas o una hazaña importante, pero, seamos sinceros, cuántas veces bajo los efectos del alcohol, nos aventuramos a hacer cosas que en su momento parecían tan adecuadas y seguras, pero después nos hemos arrepentido o preguntado ¿por qué?

Es probable que estas circunstancias no nos vuelvan un adicto y quizás ni nos han generado un problema, pero hasta el momento hemos logrado identificar cómo el alcohol puede haberse implantado como importante para que logremos algunas actividades o cómo, desapercibidamente, puede quitarnos algunas habilidades sociales.

En este punto, debemos preguntarnos si realmente queremos recordar nuestra juventud por haber conseguido hazañas y méritos derivados de la inquietud y picardía propia de un adolescente, así como lo es la imaginación y fantasía sin límites del niño o que sea por haber vivido experiencias con la ayuda de un "aliado" llamado alcohol que, finalmente, se lleva todos los créditos de nuestras acciones.

La familia es un todo, en los buenos y malos momentos. Cuando está pasando por una situación difícil sea cual fuera el problema, este se ve reflejado en el comportamiento de cada uno de sus integrantes, algunos de ellos preferirán no intervenir, mientras que otros se comprometerán poniendo su granito de arena en la búsqueda de una solución adecuada.

Por ende el consumo de drogas no está alejado de esta realidad; cuando se tiene a una  persona con problema de drogas, muchas veces los familiares se preguntan: ¿Qué debo hacer?, ¿Qué será lo mejor? o ¿Cómo puedo enfrentar esta situación?, con la finalidad de encontrar un rumbo para iniciar el proceso de ayuda, este hecho hace que muchas veces se dificulte saber qué hacer en determinadas ocasiones.

Cuando se está frente a una persona con dependencia se busca diversas maneras para que él o ella comprenda los riesgos y daños propios de su consumo, con esto me refiero a las implicancias a nivel físico y/o psicológico tanto con drogas legales e ilegales, asimismo se busca que entienda las dificultades que genera a su entorno más cercano como: familiares, amigos, pareja, etc.

Por esto es importante tomar en cuenta las siguientes  sugerencias que permitan  afrontar adecuadamente esta situación:

 

  • Hay que tener en cuenta que NO se es culpable de lo que está pasando, ya que cada persona es responsable de las decisiones que toma. No todos afrontan las situaciones de la misma manera, hecho que hace a muchos experimentar con algún tipo de droga, ya sea por curiosidad, para olvidar los problemas o por ceder a la presión de amigos; este primer consumo es como una ruleta rusa, ya que  nadie sabe si uno terminará enganchado o no con la droga.
  • Es primordial que la familia se informe acerca de los efectos y consecuencias del consumo de drogas, ya que va permitir entender el comportamiento del consumidor.
  • La persona dependiente a las drogas no considera que su consumo sea un problema, por el contrario asume que puede controlarlo y que en cualquier momento puede dejarlo, es decir minimiza los aspectos negativos.
  • El comportamiento y característica de la persona dependiente a las drogas están asociados al consumo que realizan. Ejemplo de esta situación es que muchos de ellos suelen tornarse manipuladores o pierden la motivación por actividades que antes eran importantes para darle prioridad al consumo.
  • Es importante tener en cuenta el tema del manejo de dinero, ya que es un riesgo para ellos, debido a que hay una alta probabilidad que lo gasten en el consumo.
  • La intervención de la familia es importante, ya que se tiene que realizar un trabajo en equipo, como muchas veces se dice "Hay que hablar en un mismo idioma". Por ende se tiene que plasmar las reglas acordadas en acciones que permitan afrontar las circunstancias de la mejor manera. Asimismo las decisiones que se tomen tienen que ser aceptadas por todos, para que en el momento en que lo apliquen no se sientan incómodos o contrariados, situación que resultaría improductiva.
  • Es necesario cumplir las reglas y normas acordadas para regular la conducta de la persona con dependencia, de lo contrario este seguirá realizando el mismo comportamiento y se repetirá la situación nuevamente como un círculo vicioso.
  • Las personas involucradas en esta situación -entorno cercano del consumidor- deben acudir a tratamiento, para que posean herramientas adecuadas que les permitan afrontar apropiadamente esta situación.

 

¡RECUERDA! Muchas personas pasan también por estas circunstancias, lo importante es poder asumirlo y  afrontarlo  en base a una adecuada información.

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